Artista contemporánea

Obra

Gran formato

Técnica mixta / parafina sobre16 lienzos de 30×30 cm (120×120 cm) Año 2011

Pequeño formato

Técnica mixta sobre lienzo. 50×50 cm Año 2006 Precio: 600 Euros

En mi trabajo figuran una serie de constantes; la presencia de una figura femenina rodeada de soledad, en un puesto intimista, alejada de la realidad y contemplando a la vez su propia existencia. Las imágenes evocan recuerdos, pensamientos, simbolismo, melancolía, son sugerentes, oníricas con cierto lirismo poético.

La investigación de estas imágenes personales no es casualidad, es una constante siempre mantenida. En el transcurso del tiempo el resultado varía, se va transformando pero la esencia es la misma, dado que están íntimamente ligadas a mi persona. Son una expresión de la propia identidad a través del arte.

Pinto despacio, combinando una serie de técnicas al mismo tiempo, creando pues estados, capas que se van sucediendo, que se transparentan, ligadas a la propia metáfora del pensamiento. Las imágenes, como espectros, aparecen volátiles, veladas. Mi intención es sugerir, no evidenciar. El arte es un velo de la realidad, una ilusión.

Busco siempre la belleza, la armonía cromática, la sutileza en las formas, me obsesiona la expresión de los rostros, mil matices en la mirada, la humanidad reflejada en la captación del sentimiento que quiero evocar. Tanto en la obra gráfica como en la pintura expreso las formas con manchas superpuestas, nunca contornos definidos. El uso de grandes capas de barniz brillante favorece el gusto por la contemplación de la obra en su proceso de creación, bañada por el agua, la obra es el resultado de una experiencia vivida, el proceso de creación es el que define el resultado final.

En ocasiones la obra puede desprender cierta evocación a tiempos pasados, esto no debería interpretarse como una manera de entender retrógrada, me considero plenamente integrada en el marco de la post-modernidad, pero soy fiel a mí misma, el vehículo puede ser tanto a partir de las últimas tecnologías como con el sistema más convencional. La sinceridad en el trabajo es el único camino válido para dejar un rastro auténtico.

La pintura no está muerta, está siempre viva, pintar es un acto de amor, L’ amor es desiderio di belleza (Marsilio Ficino),  la pintura es un vehículo, como la música, la poesía… de sentir con más intensidad la propia existencia, de pasar momentos de reconciliación con uno mismo, con el mundo, una revelación del alma.

Gabriela Seguí